
Como diría Dolina, los hombres sensibles estamos condenados a sufrir.
¿Qué hacer? ¿Dejar de ser sensibles, entonces? No creo que esa sea la solución. No la tengo. Hay cosas que no son para entender.
Tomarse un buen vaso de Coca y comerse un chocolate, acostarse a dormir y no levantarse hasta el otro día, mirar una comedia que te robe carcajadas. Qué fácil sería si se solucionara con eso.
Creo que la respuesta está en que esa persona que nos pone así de sensibles tenga el corazón tan abierto como nosotros.
Ojalá eso exista.
2 comentarios:
Hola querida!! hacía días que no entraba al blog...y ahora con que me encuentro??? con una Andrea toda romanticona eh!!!
Lo que hace el amor!
Besos y siga así!!! Noel.
Noel: jaja, gracias por el comentario!! No sabía que te acordabas de la dirección.
Ni que fuera una arisca siempre che!! jaja Bue, algunos "post" son medio depre pero bue, esperemos que hayan más de los otros...
Beso grande. Nos vemos mañana;)
Publicar un comentario